Recrean animales de la era del hielo
Por Mariana Islas
Mural
(30 Mayo 2004)
Trabaja Lucy Topete en 45 esculturas monumentales para museo en Aguascalientes
Hace alrededor de un millón de años, en la época del pleistoceno de la era cuaternaria, mamuts, osos perezosos, camellos, búfalos, armadillos gigantes y tigres dientes de sable reinaban en el sitio de El Caracol, ubicado en la cuenca del Arroyo del Cedazo, actual territorio de Aguascalientes.
Desde hace unos meses volvieron a hacer suya esta zona resguardada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia desde 1991, debido a que la escultora tapatía Lucy Topete reprodujo algunos ejemplares de estos animales.
Claro, se trata de esculturas de fibra de vidrio.
La responsable de que tres mamuts de 7 metros de largo por 4.70 de alto y un oso perezoso con 3 metros de altura se encuentren ya en el complejo donde se construyen los museos de Paleontología y del Agua de Aguascalientes, no parará hasta conseguir que 45 esculturas poblen la zona.
Desde noviembre del 2003, el Coordinador de Turismo de este Estado, Edmundo Valdez, invitó a la escultora a encargarse de las réplicas.
La idea, explica Topete, es crear un parque arqueológico in situ, ya que en El Caracol, el paleontólogo Rubén Guzmán ha encontrado, entre otros restos fósiles, los de un mamut y un caballo o camello de unos 100 mil años de antigüedad.
Esos restos formarán parte del Museo de Paleontología y las esculturas servirán para mostrar su tamaño y apariencia real.
Con la ayuda de Guzmán, Federico Solórzano, del INAH Jalisco; Javier Juárez y Martha Castrejón, del Museo de Paleontología de Guadalajara, así como Marisol Montellano, de la UNAM, Topete indaga, a partir de huesos o dibujos de los animales, cómo eran.
La información que recolecta y las asesorías que recibe permiten que la escultora realice maquetas en miniatura, antes de sacar los moldes definitivos.
Incluso, comenta, ha acudido al Servicio Médico Forense para conocer el proceso de reconstrucción de osamentas y así, con un cráneo del tigre dientes de sable, que exhibía el tamaño de las fauces, pudo obtener dimensiones útiles para la réplica.
Un punto clave en la hechura de los animales es su expresión, que la artista quiere evitar a los niños una fuerte impresión.
Minucias del trabajo
Un día normal para Topete inicia a las 6:00 horas con un recorrido por internet para alimentar su base de datos.
"Después me vengo aquí (a su taller) y sólo descanso de 2 a 4. Depende de la prisa que tenga puedo irme a las 2 de la mañana, por ejemplo; con el mamut me venía de las 6 de la mañana a las 2 de la mañana", cuenta.
Los 45 animales tienen que estar listos en noviembre, de manera que termina una escultura por semana.
Hasta 15 personas le han ayudado en el proceso, entre ellas Linda Ruelas, Alejandro Luna y Ana Espinosa de los Monteros, estos dos últimos encargados de la pintura.
Iniciada en la escultura hace 10 años, Topete reconoce que este es su trabajo más grande.
"Siempre había hecho figura humana, bustos, pero esto es muy similar porque estoy buscando la realidad. En piezas grandes lo único que había hecho fue un réplica de la corona de la iglesia de Puerto Vallarta, para Nuevo Vallarta".
El pleistoceno
- En el pleistoceno había mantos de hielo cubriendo la superficie, pero una serie de cambios climáticos ocasionaron la desaparición de muchas especies de plantas y animales.
- Bisontes, buey almizclero, gamuzas, mamut, oso de las cavernas habitaban en lo que ahora se conoce como Europa, mientras que en los periodos interglaciares había jirafas, hipopótamos, elefantes, es decir, de la fauna africana.
- Restos de tortugas, caballos, mastodontes, tigres dientes de sable, armadillo y perezosos gigantes, entre otros, han sido encontrados en la zona de El Caracol, en la cuenca del Arroyo del Cedazo, actual territorio de Aguascalientes.