Lucy Topete - Escultores en Mexico


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Lucy Topete, el amor por el arte

Es la encargada de esculpir las Columnas de Oro que entregará este diario a 12 mujeres y hombres de excepción
OC | Laura Gutiérrez

Lucy Topete es una enamorada del arte. Gran parte de su vida la ha dedicado a la escultura y lo dice con orgullo. Siempre sonríe. Se siente y se sabe plena porque Dios la ha dado grandes cosas. Una familia maravillosa y una profesión que disfruta a cada momento. Lucy Topete es tapatía y aquí es donde desarrolla su actividad. En esta ocasión fue la artista elegida para diseñar y realizar las esculturas que entregará a 12 mujeres y hombres de excepción el diario Ocho Columnas en su 31 edición y 32 años de vida. El diseño de la columna desde luego es una sorpresa, pero sólo adelanta que se trata de un estilo clásico-dórico, que termina con tres puntas en la parte de arriba. Algo diferente. Su cuerpo es negro con oro y su base en mármol negro. Es elegante y hermosa.
Lucy comenzó en la escultura a los 17 años. "Es la pasión de mi vida", confiesa con una sonrisa, la que no pierde en ningún momento durante la entrevista. Relata en la charla que "no hay nada más satisfactorio que hacer algo por lo que sientes atracción desde niña. Cuando iba a la iglesia, más que estar atenta en la misa, me llamaban mucho la atención las esculturas de los santos y de la Virgen, iba y las veía por todos lados, las rasguñaba. Quería saber cómo se hacían. Salía de la iglesia e iba a buscar información. Entonces

había poca, ahora ya hay más. No había herramientas como las de ahorita para realizar el trabajo, pero yo buscaba por todos lados para satisfacer mi curiosidad, mi gran gusto". Tarde que temprano las cosas se dan. Los dones que Dios otorga a la gente se ponen de manifiesto y así le pasó a Lucy. "De repente se juntaron las oportunidades. Empecé en las escultura como hobbie, pero en la primer semana me di cuenta que era algo definitivo ". Recuerda que "estaba con mi familia en la playa y empecé a jugar con las manos en la arena.
De repente hice algo parecido a un Cristo. Me sorprendió, me gustó y empecé a hacer otras cosas y ya no podía parar. Fue algo maravilloso. De inmediato me dio la inquietud de aprender y dije: quiero saber cómo se hacen las cosas bien hechas y empecé a buscar escuelas aquí en Guadalajara, primero entré a la escuela El Centenario, las clases eran los sábados por la tarde y se me hacía poco tiempo. Luego entré a la Casa Colomos, sábado y domingo. La clase era de tres o cuatro horas, pero yo me quedaba trabajando todo el día. De todas formas consideré que dos días eran poco. Me fui al Cabañas toda la semana". Dice que cuando hay arte y se trae en las venas, hay que dedicarse 24 horas a él y por eso decidió establecer un taller en su casa. Las primeras técnicas que utilizó fueron plastilina y yeso. "Enseguida tomé cursos de cerámica en Tonalá, luego barro, tallé madera, en el Cabañas me enseñaron a tallar cantera, pero eso es muy pesado para mis manos que están pequeñas ".
Lucy Topete también se enseñó a trabajar con metales y con cera. A nada decía que no podía, aunque nunca lo hubiera hecho. Su actitud positiva siempre estaba por delante.


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